{"id":106,"date":"2016-12-31T20:31:28","date_gmt":"2016-12-31T20:31:28","guid":{"rendered":"http:\/\/juanaandueza.es\/blog\/?p=106"},"modified":"2026-03-16T00:31:59","modified_gmt":"2026-03-16T00:31:59","slug":"el-trabajo-como-precepto-divino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/2016\/12\/31\/el-trabajo-como-precepto-divino\/","title":{"rendered":"El Trabajo como precepto divino"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-108\" src=\"http:\/\/juanaandueza.es\/blog\/images\/2016\/12\/imagen-post-11-trabajo-precepto.jpg\" alt=\"imagen-post-11-trabajo-precepto\" width=\"1600\" height=\"1137\" srcset=\"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/images\/2016\/12\/imagen-post-11-trabajo-precepto.jpg 1600w, https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/images\/2016\/12\/imagen-post-11-trabajo-precepto-300x213.jpg 300w, https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/images\/2016\/12\/imagen-post-11-trabajo-precepto-768x546.jpg 768w, https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/images\/2016\/12\/imagen-post-11-trabajo-precepto-1024x728.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/>Redacci\u00f3n \u201cEl trabajo como precepto Divino\u201d. 1 Mayo 1965<\/p>\n<p>Juanita Andueza &#8211; Primer Premio Nacional &#8211; Centro Sindical \u201cLa Elipa\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSeg\u00fan me han contado, Dios hizo el mundo en seis d\u00edas y el s\u00e9ptimo descans\u00f3. Sentado encima de un mont\u00f3n de mundos peque\u00f1os, claro estaba muy cansado, Dios dijo me he pasado porque esto es muy grande que ni yo mismo puedo mirar en donde acaba. Yo no s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo estuvo mirando Dios su trabajo, tan enorme, pero no estaba contento, las cosas que hab\u00eda creado estaban como paradas. Lo voy a poner en movimiento porque me aburro y Dios movi\u00f3 las manos, entonces las cosas empezaron a moverse. Yo no s\u00e9 medir cuanto tiempo estuvo Dios mirando eso tan grande que se mov\u00eda y se hac\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s y m\u00e1s grande. Dios estaba sentado encima de un mont\u00f3n de mundos peque\u00f1os que eran como una butaca de orejas. Para darse cuenta de lo grande que era todo Dios se subi\u00f3 a la butaca. Su trabajo era bueno, el mundo crec\u00eda y todo se mov\u00eda. Unas cosas muy peque\u00f1as se mov\u00edan m\u00e1s que nada. Eran los hombres y las mujeres del mundo m\u00e1s peque\u00f1o que trabajaban para estar vivos. Dios se puso contento, de todo su trabajo esas cosas peque\u00f1as, los hombres y las mujeres, trabajaban tanto como \u00e9l. No paraban de trabajar con el suelo, con la ayuda de los animales, con el agua, con la lluvia, con el fuego, con la ayuda de los m\u00e1s inteligentes. Todo trabajaba para estar vivo. Los hombres y las mujeres no paraban. Dios dijo que para eso les hab\u00eda creado y ahora pod\u00eda descansar. Entonces, Dios se tumb\u00f3 en unos mundos peque\u00f1os que hac\u00edan de cama y vio como los hombres y las mujeres siguieron trabajando, hasta ahora\u201d.<\/p>\n<p>Ha sido toda una sorpresa: Tirando y ordenando papeles, me he encontrado con el arrugado borrador de esta redacci\u00f3n tan antigua. Una redacci\u00f3n con la que gan\u00e9 este premio, en competici\u00f3n con muchos colegios nacionales, en el sagrado d\u00eda del Trabajador Sindical. Aunque pueda parecer infantil que a mis diecis\u00e9is a\u00f1os yo describiera, con esa sencillez y pureza, el comienzo del G\u00e9nesis, hay que comprender cu\u00e1l era esa \u00e9poca franquista, cat\u00f3lica, aislada y oscura en la que viv\u00edamos los espa\u00f1oles y, sobre todo, las mujeres adolescentes. Ahora s\u00e9 que mi luz interior, mi fantas\u00eda, mi humor, mis ganas de aprender, abr\u00edan brecha en las tinieblas de un piso humilde y peque\u00f1o, en la mente de mi madre, tan doliente y violenta, en la sordidez ambiental y en la muralla de una sociedad amedrentada, asustada, ignorante y sometida. No era f\u00e1cil respirar esa ignorancia en la que nos sumieron a los j\u00f3venes de la posguerra, apenas unas bocanadas de ox\u00edgeno intelectual que hab\u00eda que inhalar por conductos secretos.<\/p>\n<p>Recuerdo que la convocatoria era para celebrar el D\u00eda del Trabajo Sindical. Con cierta urgencia entregu\u00e9 mi redacci\u00f3n. Tiempo despu\u00e9s, con toda seriedad y orgullo por parte de los profesores, me comunicaron que yo hab\u00eda ganado el primer premio nacional. Me acompa\u00f1aron al Centro Sindical del barrio de La Elipa de Madrid, a recoger un diploma -que se ha perdido- y una colecci\u00f3n de libros; una gorda biograf\u00eda de Napole\u00f3n, que me fascin\u00f3, un MapaMundi -que a\u00fan conservo- y ese libro que enmarca esta subida de Blog: \u201cLos secretos de la pesca submarina\u201d: un libro fascinante para una joven como yo que, por entonces, a\u00fan no hab\u00eda tenido la oportunidad de ir a ninguna orilla a conocer ning\u00fan mar. Al menos, esa lectura sumergi\u00f3 a aquella Juanita en lugares ignotos, lejanos, para paliar la sequedad de ese mar r\u00edgido de Castilla. Los secretos de la pesca submarina me proporcionaron mucha m\u00e1s curiosidad a\u00fan por los profundos misterios del mundo. Y as\u00ed sigo, escribiendo, para ganar el mejor premio de todos, conocer, inventar, relatar y bucear en los mundos cercanos y lejanos, en donde debe ser cierto que eso que llamamos Dios, Universo, Mente o Energ\u00eda se fractala (palabra para definir lo indefinible) a S\u00ed Mism@\u201d interminable, infinitamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Redacci\u00f3n \u201cEl trabajo como precepto Divino\u201d. 1 Mayo 1965 Juanita Andueza &#8211; Primer Premio Nacional &#8211; Centro Sindical \u201cLa Elipa\u201d. \u201cSeg\u00fan me han contado, Dios hizo el mundo en seis d\u00edas y el s\u00e9ptimo descans\u00f3. Sentado encima de un mont\u00f3n de mundos peque\u00f1os, claro estaba muy cansado, Dios dijo me he pasado porque esto es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":108,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-106","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=106"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":109,"href":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106\/revisions\/109"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/108"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanaandueza.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}